A solo 14 km de la Plaza del Mercado de Kraków se encuentra uno de los lugares más extraordinarios del planeta. La Mina de Sal de Wieliczka se ha excavado de forma continua desde el siglo XIII, lo que la convierte en una de las minas en funcionamiento más antiguas del mundo. En 1978 fue uno de los primeros lugares inscritos en la Lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO, y cuando descienda a sus profundidades, entenderá por qué.
Nuestro guía autorizado le acompaña por una ruta seleccionada con los momentos más espectaculares de la mina: nueve niveles de galerías y salas que se extienden a lo largo de más de 300 km de túneles. Paseará por grutas de sal cristalina, se detendrá junto a lagos subterráneos cuyas aguas tranquilas reflejan las formaciones talladas de sal que tiene arriba y se maravillará con la extraordinaria Capilla de St. Kinga: una gran catedral subterránea con candelabros, retablos y bajorrelieves tallados íntegramente en roca de sal por artistas mineros durante más de 67 años.
Las entradas de acceso están incluidas en el precio de su tour. La mina mantiene una temperatura constante de 14°C durante todo el año, por lo que es un refugio refrescante en verano y una escapada cálida en invierno. Lleve calzado cómodo para caminar y traiga una chaqueta ligera.
Rynek Główny, Kraków: le enviaremos la ubicación exacta después de la reserva
Cancelación gratuita hasta 24 horas antes de la visita
Sí: la mina mantiene una temperatura constante de 14°C todo el año. Lleva una chaqueta ligera o alguna capa. En verano se agradece, pero en invierno puede dar sensación de fresco.
La ruta turística estándar incluye 800 escalones hacia abajo. Hay un ascensor disponible para quienes tengan limitaciones de movilidad, pero en algunas zonas el terreno no es uniforme. Avísenos al hacer la reserva.
El recorrido turístico baja hasta los 135 metros (Nivel III). Desciendes por escaleras y al final de la visita vuelves a la superficie en ascensor.
La visita a la Mina de Sal es de medio día, así que se puede combinar con una tarde en Kraków. No recomendamos combinarla el mismo día con Auschwitz: ambas experiencias merecen toda su atención.